Translate

Prueba: Nissan Micra N-Connecta


Realmente es un Renault 5 E-Tech al que le han quitado la carrocería y han puesto la del Nissan Micra de sexta generación. Es un poco más complejo que sólo eso, y el Nissan tiene peculiaridades propias, pero básicamente es así.


Obviamente, Renault y Nissan pertenecen al mismo grupo automovilístico, así que comparten muchas sinergias, pero si el nuevo Renault 5 se parece muchísimo al original y tiene varios guiños del pasado con un toque moderno; el Micra es totalmente original y cualquier parecido a sus ancestros es mera casualidad. Sus dimensiones permiten moverse con facilidad por calles estrechas y aparcar sin complicaciones, algo que sigue siendo una de las grandes virtudes del Micra.

La carrocería es muy original y sobre todo, lo que llama muchísimo la atención son los faros, tanto delanteros como traseros. Pero si nos fijamos en el diseño general, tiene muchos alicientes diferentes que desgranaremos en este artículo.

Comenzamos en el frontal y lo que observamos primero son los enormes faros de tecnología LED. Bueno, realmente los faros principales son "normales", inteligentes sí, porque se cambian de luces cortas a largas automáticamente, pero "normales". Están en el centro de unos enormes círculos que hacen las veces de luces diurnas e intermitentes.


Está carente de un radiador convencional, ya que los motores eléctricos no necesitan refrigeración, así que su diseño general tiene bastante libertad y nos encontramos un frontal muy minimalista y original. Debajo de un paragolpes principal bastante profuso, no encontramos otro paragolpes más fino, que cuenta con unos embellecedores pintados en plata en contraste con el color de la carrocería.


Pasamos a la visión lateral y ahí tenemos varias cosas. En una longitud de 3,97 metros concentra una silueta proporcionada, bastante parecida a la que conocíamos en el R5 E-Tech, en la que destacamos una hendidura debajo de las ventanillas que une virtualmente los faros delanteros con los traseros y marcan una cierta personalidad en la carrocería. En realidad se difumina en la puerta trasera, pero sigue la línea que lo conectaría con los faros traseros.


También vemos unos pasos de rueda ensanchados, que albergan unas ruedas con unas llantas específicas de 18". La verdad es que esas llantas "visten" muy bien al coche, pero considero que son bastante grandes para un conjunto tan pequeño. Entre las ruedas y debajo de las puertas, nos encontramos con una especie de "taloneras" que le dan un cierto espíritu deportivo. También observamos un pilar C de aspecto flotante, que separa las ventanillas traseras con la luna trasera, por medio de un aplique en negro.

Los retrovisores exteriores tienen un acabado en símil carbono, que también le dan una apariencia diferente, pero no es un coche deportivo. Los espejos cuentan con aviso luminoso de vehículos en ángulo muerto para evitar "sustos".

En la parte izquierda, en la aleta delantera, nos encontramos con la tapa para cargar el vehículo y para abrir las puertas traseras, tenemos el picaporte en el pilar C para que el diseño nos quede más limpio.

Detrás nos encontramos con unos pilotos también muy grandes y redondos, muy originales, que engloban las luces de freno, la marcha atrás e intermitentes, aunque en ese punto he de decir que me parecieron demasiado minimalistas y pequeñas.

Vemos un paragolpes bastante profuso, pero no interfiere a cargar el maletero, que una vez abierto el portón, bastante inclinado (todo hay que decirlo), nos descubre un espacio suficiente de carga de 277 litros, bastante aprovechable y bastante profundo.

No sé si será el diseño general, los pasos de rueda aumentados, las llantas o qué, pero el Nissan Micra de última generación parece más ancho visualmente.


Nos sentamos en las plazas posteriores y sí que tenemos bastante espacio en cuanto a altura disponible, pero son muy justas en cuanto a distancia respecto a nuestras rodillas y en cuanto a anchura. Tampoco es un inconveniente espectacular, ya que estamos hablando de un conjunto de menos de 4 metros de longitud y milagros no se pueden pedir. ¿Es cómodo?. Sí, pero en trayectos cortos, no es un coche para viajar.

Abrimos las puertas delanteras y en el borde inferior de las puertas tenemos una banda iluminada que le da un toque tecnológico en horas nocturnas. De día no se ve mucho, pero ahí está.

Nos sentamos en los cómodos asientos, que favorecen el confort, ya que es un vehículo meramente urbano, pero tiene un contorno con ciertos tientes deportivos que parece que nos van a agarrar muy bien nuestro cuerpo en las curvas más cerradas, pero no es necesario.


Ante nosotros tenemos un volante multifunción en cuyos brazos se aglutinan diferentes funciones para no apartar las manos mientras estamos conduciendo. En ese volante tenemos un botón en un lateral que cambia los modos de conducción llamado Drive Mode. Todos los modos de conducción, se pueden activar desde ese botón o desde la pantalla del equipo de infoocio y se puede elegir entre cuatro opciones que adaptan al coche al estilo de conducir que llevemos en ese momento, entre Confort, Sport, ECO y Perso, en el que podemos configurar esos parámetros a nuestro antojo.


Detrás del volante existen dos levas, pero no sirven para cambiar de marcha, sino que sirven para regular la potencia de la frenada regenerativa hasta llegar a la función denominada "one pedal", en la que el coche es capaz de frenar hasta detenerse sin utilizar en ningún momento el pedal del freno. Es un sistema muy cómodo para utilizar en ciudad, ya que nos tenemos que despreocupar de las constantes paradas y arranques. En la columna de dirección también tenemos un mando satélite para el equipo de audio.

La instrumentación es digital y se proyecta en una pantalla de 10,3", ofreciéndonos una información esencial. Podemos configurar la visión desde uno de los mandos del volante, pero en todo momento nos ofrece información esencial.

En el pilar A tenemos un saliente, pero no es un "fallo" del coche, sino que nos monitoriza permanentemente las caras para detectar si estamos cansados o fatigados y si es el caso, nos alerta por medio de un mensaje en la instrumentación.


En el centro del salpicadero tenemos la pantalla del equipo de infoocio, táctil, de 10,1" y con una buena resolución, en donde podemos visionar diferentes imágenes, incluida la de la cámara trasera de ayuda al aparcamiento, y tenemos diferentes menús a elegir. Es compatible con los protocolos Google Play y Android Auto y desde nuestro smartphone podemos visionar lo que deseemos en la pantalla de nuestro coche.

Debajo de esa pantalla nos encontramos las toberas de aire y debajo los mandos físicos del climatizador, que en este caso es bizona. Entre los dos asientos tenemos una bandeja engomada para dejar alguno de nuestros objetos personales y vaciar nuestros bolsillos. Por dentro es muy similar a lo que podemos encontrar en el Renault 4 y Renault 5, pero con ligeros matices.


Nuestro acabado N-Connecta es la edición básica, pero contábamos con autonomía extendida y ya venía muy bien equipado de serie. Entre otras cosas contábamos con navegador, aviso de vehículos en ángulo muerto, climatizador bizona, asistente de mantenimiento de carril, lector de señales de tráfico, instrumentación digital con pantalla de 10,3", equipo de infoocio con pantalla táctil de 10,1" compatible con los protocolos Google Play y Android Auto, modos de conducción, llantas de 18", luces delanteras y traseras de tipo LED, luces delanteras automáticas, regeneración de frenada, detector de presión de neumáticos, detector de fatiga del conductor, ayuda de arranque en pendientes, sensores perimetrales, cámara de ayuda al aparcamiento trasera, control de velocidad de crucero adaptativo con limitador, ordenador de viaje, apertura y cierre sin manos, arranque por botón o llamada de emergencia, entre otras cosas.

Obviamente es un vehículo totalmente eléctrico y su motor mueve a las ruedas delanteras, asociado a una transmisión de una velocidad, con un selector que emerge también de la columna de dirección. Hay dos versiones; una con una batería limitada de 40 kWh que nos ofrece una autonomía total de 319 Km y nuestra unidad de autonomía extendida con una batería de 52 kWh con una autonomía homologada de 419 Km.

Las prestaciones son similares, con 150 Km/h de velocidad máxima y la batería menos capaz nos ofrece 122cv y la batería más capaz tiene 150cv. Esto interfiere en la aceleración de 0-100 Km/h que en el primero es de 9 segundos y en segundo es de 8 segundos. Tampoco es mucha diferencia, pero haberla "hayla". Las dos baterías tienen la oportunidad de alimentar de electricidad a objetos externos por medio del protocolo V2L.

A la hora de cargar el vehículo, también hay pequeñas diferencias, ya que la batería más pequeña puede cargar a 80 kW y la más grande a 100 kW en corriente continua. De esta forma, ambos dos tardan un poco, ya que necesitan 30 minutos para cargarse del 10% hasta el 80% a máxima potencia, por eso decía que era mejor utilizarlo en ambientes urbanos.

Ya sabéis que la autonomía depende del consumo y el consumo depende de la temperatura exterior (es lo que tienen los vehículos eléctricos) así que la homologada es una distancia y los consumos homologados son otros, pero como dicen los gallegos, depende.

Nos ponemos a conducirlo y notamos un gran aplomo en orden de marcha en términos generales y obviamente, al ser eléctrico, un silencio espectacular.


La dirección es muy directa, pero no trasmite con fidelidad lo que ocurre debajo de las ruedas. La mayor parte del tiempo circulé con el sistema "one pedal" activado y realmente es muy cómodo en ciudad, ya que se adecúa al tráfico perfectamente y obviamente, la regeneración de energía es mayor. No obstante, tenemos que ir un poco atentos porque el sistema es tan bueno que frena bastante y es bastante probable que dejemos un espacio considerable respecto al coche de adelante.

El esquema de suspensiones favorece el confort de marcha, pero tiene un punto de dureza que nos orientan a una utilización más deportiva y como la distancia entre ejes es bastante limitada, no favorece a tanta confortabilidad.


La dinámica de conducción es muy buena en ciudad, gracias a su tamaño contenido y a su extremadamente activa dirección. Un poco limitada en recorridos extra-urbanos, a pesar de que el modo de conducción Sport es muy activo y reactivo y mejor no hacer largos viajes con él, por su tiempo de recarga, su limitada autonomía y su tamaño compacto. Mejor quedarnos en la urbe y extrarradios. En su paso por curva contiene bastante bien el conjunto, pero no es para hacer tramos de montaña.


El Nissan Micra de nueva generación es un vehículo urbano, totalmente eléctrico, muy original, con bastante tecnología aplicada, muy bien equipado y un espacio suficiente (que no grande). Es un vehículo urbano de categoría que nos facilita mucho la vida en nuestro día a día. Definitivamente, como segundo vehículo es una opción a tener en cuenta. Llega en un momento en el que cada vez más conductores se plantean dar el salto a la movilidad eléctrica. Con una autonomía competitiva, un equipamiento tecnológico abundante y el respaldo de una marca con experiencia en este segmento, el modelo japonés se presenta como una alternativa interesante para quienes buscan un coche compacto, moderno y preparado para el futuro.

Su principal reto será convencer a los compradores en un mercado donde la competencia entre vehículos eléctricos urbanos es cada vez más intensa. Sin embargo, todo apunta a que el Micra tiene argumentos suficientes para volver a ser uno de los nombres más reconocibles de las calles europeas.

Datos técnicos

Motor: Eléctrico

Potencia: 150cv

Vel Máx: 150 Km/h

0-100 Km/h
: 8 segundos

Cons: 14,7 kWh (419 Km)

Precio: Desde 32.800 euros (versión probada)

Comentarios

Entradas populares

Translate