Prueba: Renault Twingo E-Tech Techno
Hay una nueva tendencia de recuperar coches del pasado en todas las marcas (aunque sean vehículos eléctricos) con una magistralidad increíble. La verdad es que son vehículos actualizados, pero que se parecen mucho a los originales. La marca francesa Renault es la que más modelos tiene así y la que más "tira" de nostalgia de los aficionados. Ya han pasado por nuestras manos el Renault 5 E-Tech y el Renault 4 E-Tech, pero para completar las pruebas actualizadas de esos vestigios del pasado, nos quedaba el nuevo Twingo E-Tech.
El Renault Twingo E-Tech eléctrico vuelve a escena con una receta que tiene mucho sentido, como un tamaño reducido, diseño simpático, tecnología moderna y un precio pensado para acercar el coche eléctrico a más conductores. ¿Será el urbanita que estábamos esperando?. Todos esos Renault que os he comentado son urbanos (el R4 un poco menos) pero el nuevo Twingo E-Tech es el pináculo de la marca en el ámbito urbano.
Hay coches que no necesitan tener 300 CV, unas llantas como paelleras o una pantalla más grande que el televisor del salón. El Renault Twingo es uno de ellos. Desde que apareció la primera generación en los años noventa, este pequeño francés demostró que un coche urbano podía ser práctico, diferente y tener bastante más personalidad que muchos modelos de mayor tamaño.
Ahora, en 2026, Renault recupera esa fórmula con el nuevo Renault Twingo E-Tech eléctrico. Y no estamos ante un simple lavado de cara de un coche antiguo. Estamos ante un modelo completamente eléctrico, de cinco puertas y con una filosofía de hacer que moverse por la ciudad sea más sencillo, económico y agradable.
Debemos decir que el nuevo Twingo E-Tech se parece mucho al original, pero con matices. Por delante tenemos las mismas formas, pero los pilotos delanteros ahora son de tipo LED y cuentan con luz diurna alrededor de esos faros principales que recuerdan mucho a los faros semiredondos del vehículo original. También tenía los intermitentes debajo de los faros halógenos y, obviamente, tiene los intermitentes tipo LED en esa posición.
Por supuesto, al ser eléctrico no necesita refrigeración así que carece de una parrilla de radiador y existe una cierta libertad de diseño. Sí que tiene un pequeño radiador el la zona baja del paragolpes, flanqueado por sendas protecciones de plástico que hacen su función, pero también corresponden a guiños estéticos.
Sobre el capó tenemos tres franjas que, originalmente, era un complemento más al sistema de refrigeración del motor de combustión y ahora camufla una tapa que sirve para rellenar el líquido del limpiaparabrisas.
Pasamos al lateral y nos encontramos la primera diferencia, pero no influye en su tamaño contenido (para los tiempos que corren). Ahora el nuevo Twingo E-Tech tiene 5 puertas, algo impensable en el Twingo original que solo se comercializaba con 3 puertas.
Monta unas llantas específicas de 18" opcionales, aunque las originales son de 16". Y sobre ese perfil, observamos que tiene una carrocería bastante aerodinámica y un saliente trasero que hace a modo de alerón de plástico.
Detrás, también observamos una imagen muy parecida al vehículo original, con pilotos de tecnología LED y faros diurnos semicirculares que nos recuerdan al original. Por supuesto, a los flancos del paragolpes tenemos dos apliques de plástico a imagen y semejanza de la parte frontal.
Abrimos el portón del maletero y nos descubre un hueco factible, que aumenta hasta los 360 litros si deslizamos los asientos traseros hacia adelante. Porque sí, una de las peculiaridades de este coche es que los asientos traseros son independientes y pueden deslizarse hacia adelante. También existe un doble fondo de 50 litros para ubicar el cable y tiene otros 19 litros de almacenamiento dentro del habitáculo.
Y os habrá llamado la atención que los asientos traseros se deslizaran hacia adelante. Pero sí, son dos, son independientes y se deslizan. No obstante, en condiciones normales, gozamos de bastante espacio para las piernas y en cuestión de altura, pero no tanto en anchura (recordemos que os estamos hablando de un urbano). Si que es cierto que cuando deslizamos los dos asientos hacia adelante el espacio para las piernas se ven mermados, pero repito, es un urbano, no es un monovolumen.
Antes de salir de la zona trasera, voy a bajar las ventanillas, pero no encuentro el botón. Espera, se abre en forma de libro. Hay una especie de palanca en el mismo cristal y lo podemos entreabrir y cerrar desde atrás, aunque no sé si será efectivo o no, pero original es en un coche moderno.
Nos montamos en los asientos delanteros y observamos que el habitáculo apuesta por una presentación moderna y desenfadada, con detalles de diseño que buscan recuperar el espíritu juvenil del modelo original. La idea es que el coche resulte agradable sin necesidad de recurrir a materiales lujosos o a un salpicadero lleno de botones.
Nos sentamos muy cómodos, aunque, obviamente, no son asientos deportivos y sujetan sólo correctamente el cuerpo ya que no es un coche deportivo. El volante es multifunción y podemos controlar ciertas cosas sin tener que soltar las manos de él, como el manos libres del teléfono, las imágenes provenientes de la instrumentación, la distancia respecto al coche delantero, o el control de velocidad de crucero, entre otras cosas.
Detrás del volante nos encontramos una instrumentación digital configurable sobre una pantalla de 7". En el centro tenemos una pantalla táctil de 10" del equipo de infoocio. Para terminar, en el lado del copiloto tenemos un aplique de plástico del mismo color que el exterior con la nomenclatura Twingo. Y por lo demás, tampoco tiene muchos más detalles relevantes. Eso es lo que vemos.
Y es que es cierto, el habitáculo es bastante simple. Tiene lo imprescindible. No hace falta más. En definitiva, el interior no pretende impresionarnos por el lujo, sino por su combinación de sencillez, tecnología y personalidad.
Movemos la palanca de marchas automática de una velocidad, que está en un lateral de la barra de dirección y nos ponemos en marcha. Obviamente, como es eléctrico, no escuchamos nada. El silencio es la nota predominante. También tenemos sendas levas, pero no son para cambiar de marcha, sino que sirven para regular el sistema de frenada regenerativa hasta activar lo más potente, denominado "one pedal", que no frena del todo el coche, pero en los ámbitos urbanos, nos viene muy bien.
La respuesta del motor eléctrico resulta especialmente adecuada para el tráfico urbano. No necesitamos grandes cifras de potencia para incorporarnos a una calle, abandonar un semáforo o mantener el ritmo del tráfico.
Eso sí, conviene poner las cosas en su sitio. Con 80 CV, el Twingo no pretende ser un deportivo de bolsillo. Su planteamiento está orientado a la eficiencia, la facilidad de conducción y la movilidad diaria.
¿Y las carreteras secundarias? Puede utilizarlas perfectamente, aunque habrá que comprobar su respuesta real en adelantamientos, pendientes pronunciadas y tramos rápidos. En un vehículo de esta potencia, planificar las maniobras con sentido común será importante.
Su aceleración es instantánea, pero su potencia de 80 cv está supeditada a las grandes urbes. Su tamaño contenido de 3,79 metros le hacen un aliado excepcional para moverse entre el tráfico, hacer cambios de dirección o aparcar en lugares que serían impensables en otros casos.
Pero de eso hablaremos después. Volvamos a las impresiones visuales. En la pantalla digital detrás del volante, tenemos una gran información relevante y podemos destacar una información u otra por medio de un botón en el volante.
En el centro, tenemos una pantalla táctil de 10" que permite gestionar las funciones multimedia y, en las versiones correspondientes, acceder al sistema OpenR Link con servicios de Google integrados. Esto abre la puerta a funciones como Google Maps, el asistente de voz y distintas aplicaciones compatibles.
Como curiosidad es el primer urbano en incorporar un sistema (llamado OpenR Link en este caso) con Google integrado, así como el asistente virtual "Reno" con capacidad para interactuar tanto en el coche como en la app, junto a integración de IA a través de ChatGPT.
Debajo tenemos unos botones físicos del sistema de climatización (algo que se agradece) y un botón bastante grande que activa los intermitentes de emergencia. Debajo de estos botones tenemos un hueco portaobjetos y en ese aplique tenemos incorporado el botón del freno de mano.
En el interior del pilar delantero tenemos un saliente que nos "vigila" y, si nos despistamos un poco, el coche mismo nos alecciona (echa la bronca) por medio de alertas sonoras. También los retrovisores tienen un aviso de coches en ángulo muerto.
No obstante, nuestro acabado Techno es el más equipado y, además de las llantas opcionales de 18", de serie tenemos instrumentación digital con pantalla de 7", sistema OpenR Link Google y avatar Reno sobre pantalla táctil de 10", climatización automática, One Pedal, retrovisores eléctricos plegables con sensor y avisador de vehículos en ángulo muerto, sensores de lluvia y luces, cámara de visión trasera, sensores 360º de aparcamiento, aparcamiento automático, lunas traseras tintadas, ayuda de arranque en pendiente, tarjeta manos libres de apertura y arranque, frenado automático de emergencia, freno de mano automático, asientos traseros deslizantes, climatización manual, cable modo 3, seis airbags, sistema de vigilancia conductor y llamada de emergencia junto a más detalles y personalización interior.
Por otra parte, el nuevo Renault Twingo E-Tech también apuesta por incorporar asistentes a la conducción. La marca anuncia hasta 24 sistemas de ayuda, aunque su disponibilidad depende del acabado y del equipamiento.
Entre las funciones que pueden estar disponibles se encuentran las ayudas al aparcamiento, los sistemas de asistencia a la frenada y diferentes tecnologías destinadas a facilitar la conducción cotidiana. Estas ayudas resultan especialmente útiles en ciudad y la conectividad también permite integrar funciones de navegación y servicios digitales que facilitan la planificación de los desplazamientos. Eso sí, conviene revisar la ficha de cada acabado antes de dar por hecho que todas las funciones están incluidas.
Por supuesto es un coche eléctrico y sobre el papel, la propuesta pinta bien. Tenemos un motor eléctrico de 80 CV, una batería de 27,5 kWh y hasta 263 kilómetros de autonomía homologada en ciclo combinado (teniendo en cuenta que en las condiciones más favorables pesa 1.200 kg). Vamos, que meterlo en una plaza de aparcamiento de esas que parecen diseñadas para guardar una bicicleta debería resultar bastante más fácil que hacerlo con un SUV de dos toneladas.
Con esas premisas, el Twingo E-Tech acelera de 0 a 50 km/h en 3,85 s y de 0 a 100 km/h en 12,1 segundos, y alcanzar una velocidad máxima de 130 km/h. El objetivo prioritario es la eficiencia urbana y el agrado de uso frente a prestaciones. No es una cifra para presumir en una concentración de deportivos, pero tampoco es lo que necesita un coche pensado principalmente para la ciudad.
Su batería de 27,5 kWh utiliza tecnología LFP, una química que destaca por su durabilidad potencial y por emplear materiales distintos a los de otras baterías habituales en los coches eléctricos (NMC).
A la hora de recargarlo hay diferentes opciones. Si tenemos un punto de recarga en casa o en el garaje comunitario, podemos recuperar energía durante las horas en las que el vehículo permanece aparcado. Esto simplifica bastante la rutina y evita tener que visitar una estación de servicio para cada repostaje.
El Twingo admite recarga en corriente alterna y puede equipar opciones de carga rápida en corriente continua, según la configuración elegida. De hecho, con un cargador de corriente continua de hasta 50 kW, Renault anuncia una recuperación del 15 al 80% en aproximadamente 28 minutos, en condiciones favorables y con el equipamiento correspondiente.
Hay que tener en cuenta que el tiempo real depende de la temperatura de la batería, la potencia disponible en el cargador y el nivel de carga al comenzar. Además, no todas las versiones incluyen necesariamente las mismas posibilidades de recarga.
También puede disponer de funciones de carga bidireccional V2L para alimentar determinados aparatos eléctricos compatibles, según el equipamiento y el acabado.
La dirección es muy directa y las suspensiones favorecen el confort general de marcha. De hecho son bastante blandas, pero debido a una especialmente corta distancia entre ejes y a cierta anchura del conjunto, aunque sean unas suspensiones cómodas nos ofrecen un compromiso justo de dureza para este tipo de vehículo.
Gracias también a su contenido tamaño es muy fácil moverse con cierta agilidad por las grandes urbes, además que es muy fácil de aparcar y como es un vehículo eléctrico, es muy reactivo en reacciones urbanas.
¿Es práctico?. Bueno, tiene soluciones prácticas, pero hay que elegir entre llevar a gente o bolsas en el maletero.
Su ámbito son las ciudades, pero ¿podemos salir de la urbe?. Sí, pero hay que tener en cuenta su autonomía y, como os hemos dicho antes, debemos de "tener cabeza" y anticiparnos a las acciones teniendo en cuenta las limitaciones propias de este vehículo.
En definitiva, el nuevo Renault Twingo E-Tech recupera el hacer un coche pequeño, simpático y práctico sin intentar convertirlo en algo que no es.
No pretende ganar una carrera de aceleración ni presumir de tamaño. Su misión es la de llevarnos al trabajo, ayudarnos a aparcar, gastar poca energía y hacernos la vida más fácil.
Y, viendo cómo han crecido los coches en los últimos años, que una marca apueste por un eléctrico pequeño y bien aprovechado es una noticia espectacular. Porque a veces, para moverse por la ciudad, no hace falta un gigante con ruedas. Basta con un Twingo.
Motor: eléctrico
Potencia: 80 cv
Acel 0-100 Km/h: 12,1 seg
Vel Máx: 130 Km/h
Cons: 263 Km de autonomía
Precio: Desde 19.900 euros (versión probada)


Comentarios
Publicar un comentario