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Range Rover Electric. Estaba tardando


Tenemos un mundo que se está electrificando y la marca inglesa estaba tardando en hacer un modelo totalmente eléctrico. Lo ha hecho, como no, con su punta de lanza en la gama llamado Range Rover, inaugurando una nueva era de refinamiento y capacidad mejorados. Fabricado en Solihull, hogar de Range Rover desde 1970, el primer Range Rover eléctrico marca un hito importante para la marca.


Más silencioso, más fácil de conducir, más receptivo y con más par motor que cualquier Range Rover hasta la fecha, Range Rover Electric combina un diseño incomparable con un refinamiento excepcional y una gran modernidad. La propulsión eléctrica realza las características intrínsecas de Range Rover.


Integrando a la perfección la propulsión eléctrica en una arquitectura diseñada para ello desde el principio, el Range Rover Electric cuenta con dos motores eléctricos de imanes permanentes de 260 kW que generan hasta 550 CV y 850 Nm de par. La mayoría de los clientes de Range Rover podrán realizar sus trayectos diarios habituales sin necesidad de recargar gracias a una autonomía de hasta 600 km y una autonomía real de hasta 535 km.


Las nuevas tecnologías permiten un control preciso en todos los entornos, incluidas Intelligent Driveline Dynamics, que distribuye el par trasero del 100 al 0% para evitar la pérdida de tracción, e Integrated Traction Management, que controla la velocidad del motor en 50 milisegundos y gestiona el deslizamiento hasta 100 veces más rápido que un vehículo equivalente con motor convencional.


El sistema Integrated Traction Management (Gestión Integrada de Tracción) funciona en conjunto con el nuevo modo Single Pedal (Pedal Único o conocido como One-Pedal), proporcionando a los propietarios un control excepcional para arrancar suavemente en pendientes de hasta 33º o completar un ascenso continuo en pendientes de hasta 45º.


En cuanto a la recarga, utilizando los cargadores públicos rápidos de CC de 350 kW más rápidos disponibles, el Range Rover Electric puede cargar del 10 al 80% en alrededor de 22 minutos o añadir 220 km en 10 minutos cuando el vehículo carga a su velocidad máxima de carga.


El primer Range Rover eléctrico está impulsado por una batería de ion-litio utilizable de 118,5 kWh, compuesta por 344 celdas prismáticas que ofrecen una densidad energética sobresaliente. La avanzada arquitectura de 800 voltios proporciona una capacidad de carga dividida rápida y adaptable.


Los dos motores eléctricos de 260 kW producen un 20% más de par que otros motores del mismo tamaño e incorporan semiconductores de carburo de silicio que permiten velocidades de conmutación extraordinarias, medidas en microsegundos, equilibrando eficiencia con prestaciones sobre cualquier superficie. Esto permite que el Range Rover Electric acelerará de 0 a 100 km/h en tan solo 4,5 segundos, con una capacidad de adelantamiento de 80 a 120 km/h en solo 2,7 segundos.


Fuera del vehículo, los clientes podrán seguir conectados con su Range Rover Electric a través de la nueva aplicación Range Rover App. Con acceso a un conjunto de funciones útiles, los clientes podrán iniciar la purificación del habitáculo o activar el volante calefactable, comprobar que el vehículo está cerrado, consultar su ubicación en tiempo real y ver el estado de carga actual y la autonomía.


La aplicación también permite seleccionar y programar la recarga cuando el vehículo está aparcado y conectado para aprovechar al máximo las tarifas de recarga más bajas.


En Europa, los clientes tienen acceso a más de un millón de cargadores públicos. En casa, un nuevo cargador doméstico opcional Range Rover garantiza que cada viaje comience con la batería completamente cargada.


El Range Rover Electric ha sido sometido a exhaustivas pruebas y procesos de desarrollo virtuales y físicos a nivel mundial para garantizar la experiencia característica de Range Rover. Probado a temperaturas de -40 °C en Arjeplog, Suecia, en el calor del desierto de Dubái y en las propias instalaciones de JLR en Eastnor Castle, en el Reino Unido, Range Rover Electric ha completado más de 1,5 millones de kilómetros y más de un cuarto de millón de horas de pruebas.


Las nuevas tecnologías maximizan su potencial eléctrico, incluidas funciones innovadoras de predicción de autonomía y el avanzado sistema de gestión térmica ThermAssist, que optimiza la autonomía, las velocidades de carga, la longevidad de la batería y el rendimiento en temperaturas extremas. Se han presentado más de 300 solicitudes de patente para Range Rover Electric, la cifra más alta para un solo vehículo en la historia de la marca.


Para maximizar la seguridad y la calidad de la batería, el nuevo laboratorio de pruebas de baterías de JLR somete las baterías activas a pruebas extremas de vibración y choque en temperaturas de -40 °C a +90 °C. Esto, combinado con la carcasa de aluminio de alta resistencia, significa que Range Rover Electric está diseñado para soportar golpes y sacudidas de gran impacto, mientras que sus avanzadas funciones de seguridad superan los estándares del sector.


En materia de mantenimiento y servicio, cada Range Rover Electric incorpora un Battery Digital Twin que ofrece más de 900 puntos de datos de diagnóstico y, combinado con la capacidad líder de Software Over the Air, permite a Range Rover realizar un mantenimiento proactivo de los vehículos de sus clientes. El Range Rover Electric incluye una garantía de ocho años o 160.000 km.


Para respaldar la producción del Range Rover Electric, JLR ha transformado sus instalaciones de fabricación de Solihull, combinando fabricación avanzada, tecnología digital y una importante inversión en competencias de electrificación. Como motor de esta transformación, 9.000 empleados de fabricación en Solihull ya han recibido formación específica en electrificación, a los que se suman otros 1.500 compañeros formados en West Midlands.


La red de fabricación más amplia de JLR, incluido su Electric Propulsion Manufacturing Centre en Wolverhampton, respaldará la producción de Range Rover Electric. La planta fabrica ahora baterías y unidades de propulsión eléctrica junto con motores de combustión interna, lo que la convierte en la mayor instalación de producción de motores de combustión interna y trenes motrices eléctricos del Reino Unido.


Su primera fase de remodelación abarca 40.000 m² y ha requerido más de dos millones de horas de planificación, ingeniería, construcción y puesta en marcha a lo largo de cuatro años. La transformación ha añadido 13 líneas de fabricación de baterías y unidades de propulsión eléctrica.


Cámaras de escaneado avanzadas con inteligencia artificial se integran en el proceso de control de calidad durante la fabricación de las unidades de propulsión eléctrica, garantizando que los componentes críticos encajen a la perfección y cumplan los exigentes estándares de refinamiento del Range Rover Electric. Asimismo, cada celda de batería se prueba en rendimiento antes de su inserción en un pack de batería.


Los concesionarios Range Rover también han sido formados para esta nueva era y están preparados para guiar a los clientes. Los pedidos ya están abiertos para Range Rover Electric, con opciones de carrocería de batalla corta o larga en especificaciones SE, HSE y Autobiography, así como SV, SV Ultra y SV Black. 


También está disponible una First Edition cuidadosamente seleccionada, acabada en Belgravia Green, Santorini Black o Varesine Blue con el nuevo interior Light Cloud Ultrafabrics y Kvadrat.


Para los clientes que deseen crear un Range Rover Electric verdaderamente individual, el servicio de personalización Range Rover Bespoke ofrece una selección ampliada de colores y acabados de pintura prácticamente ilimitados, materiales de mayor nivel, combinaciones de color a medida y detalles de personalización.

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