Tesla Cybercab. El futuro de la movilidad autónoma
Ahora que se han calmado un poco las "aguas", hablaremos un poco del Tesla Cybercab, que es un taxi totalmente autónomo que no tiene ni volante, apto para que se trasladen dos personas totalmente cómodas viendo una enorme pantalla central y con un gran maletero. Si es que la marca de Elon Musk lanzó la semana pasada, a nivel internacional, el Tesla Cybercab, que ya presta servicio en Austin, Texas. El Tesla Cybercab es un coche completamente autónomo y no puede ser conducido por una persona, porque no tiene volante ni pedales.
Pero este no es un Tesla normal al que simplemente le quitaron el volante. Es un coche diseñado desde cero para que no lo maneje nadie. Solo dos asientos para pasajeros, puertas tipo mariposa que se abren hacia arriba y un interior minimalista con una pantalla central de 22". Nada de espejos laterales, nada de luneta trasera, nada de pedales. Todo el control lo lleva el sistema de Full Self-Driving de Tesla, que se basa casi exclusivamente en cámaras y un montón de inteligencia artificial.
Durante meses estuvieron haciendo pruebas por Austin con monitores de seguridad sentados al lado. Luego pasaron a hacer kilómetros sin nadie a bordo. En septiembre de 2026, el Cybercab se unió a la flota de Robotaxi y cualquiera en la zona permitida de Austin podía pedirlo por la app. Al principio eran unos 45 coches, que no es un ejército, pero ya es real.
Antes de eso, el servicio de Robotaxi de Tesla funcionaba con Model Y modificados. Pero el Cybercab solo está pensado para esto. Más ligero, más eficiente, con un motor de unos 219 CV y una batería que ronda los 48 kWh. No es un coche de gran autonomía para viajes largos, porque no está pensado para eso. Está pensado para dar vueltas por la ciudad todo el día, cargarse solo (incluso con carga inductiva, sin cables) y volver a la calle.
Por fuera es un coupé bajo, ancho y con look futurista, pero más compacto. El color estrella es un dorado mate que brilla bajo el sol de Texas. Por dentro hay espacio de sobra para las piernas, un maletero de unos 572 litros y poco más. Todo se controla desde la pantalla o desde el móvil, como el aire acondicionado, música, apertura de puertas…
Tesla insiste en que el sistema de cámaras es suficiente. No usa LiDAR como Waymo o Zoox. La apuesta es que con suficiente entrenamiento de redes neuronales, las cámaras ven el mundo igual o mejor que un humano. En el lanzamiento dijeron que la flota ya había acumulado un millón de millas sin supervisión humana. Impresionante, aunque los reguladores abrieron una investigación casi al día siguiente porque un coche sin volante ni pedales plantea dudas legales serias.
Musk siempre ha dicho que el coste operativo podría bajar. Si lo logra, es un bombazo. Un taxi tradicional o un Uber cuesta bastante más. La idea es que con el tiempo cualquiera pueda comprar un Cybercab por menos de 30.000 dólares y meterlo en la red de Robotaxi para que trabaje solo mientras tú estás en la oficina o de vacaciones. Como un Airbnb, pero de coches. Tesla se queda con su comisión y tú cobras por los kilómetros.
De momento no se venden al público. Solo operan como flota de Tesla en Austin (y el servicio de Model Y ya se ha expandido a otras ciudades de Texas y Florida). China ya está viendo unidades de exhibición y Musk habla de Europa “pronto”. Pero el ritmo de producción es lento y hay que ver cómo escalan.
Hay gente que se sube y dice que es una experiencia de primera clase a precio de turista. Otros señalan que todavía hay restricciones y que la flota es pequeña. Waymo lleva años operando en más ciudades con más kilómetros. Tesla, en cambio, apuesta a que su enfoque solo con visión y producción masiva barata le dará la victoria a largo plazo.
Lo interesante es que el Cybercab no es solo un coche. Es la pieza central del plan de Tesla para dejar de ser solo una empresa de coches y convertirse en una de robótica y movilidad autónoma. Si funciona a gran escala, cambiará todo, ya que se vislumbra menos coches particulares, menos aparcamientos, transporte más barato y ciudades diferentes.
Por ahora, en Austin ya puedes pedir uno, sentarte, mirar por la ventana y dejar que el coche haga el resto. No hay conductor al que hablarle del tiempo ni de fútbol. Solo tú, el coche y la sensación de que el futuro llegó un poco antes de lo que pensábamos.
El Cybercab no es perfecto ni está en todas partes. Pero ya no es un render ni un prototipo de evento. Es un coche real, sin volante, llevando gente de un sitio a otro. Y eso, digan lo que digan los escépticos, es bastante impresionante.
Hay muchos "flecos" todavía, pero está claro que es una alternativa muy interesante y vislumbro el futuro como en algunas películas. ¿Os fiaríais de un vehículo que os lleve y vaya solo?.























Comentarios
Publicar un comentario