Volkswagen Mission Efficiency. Ha batido tres récords
Hace un tiempo me mandaron unas cuantas fotos de un vehículo que parecía una nave espacial. Resulta que era un Volkswagen XL1 y algunos ingenieros de la marca estaban recorriendo Europa con ese coche probando sus consumos. Una de las paradas fue en mi ciudad y estaban cenando en un restaurante popular. Ahora están probando la segunda generación de ese coche y se llama Mission Efficiency, el prototipo de coche eléctrico más eficiente del mundo.
El prototipo ha batido tres récords mundiales. Estos récords son sinónimo de una aerodinámica ejemplar y de un excelente consumo de combustible, tanto teórico como real. El vehículo es un referente tecnológico y, al mismo tiempo, demuestra el rendimiento de la tecnología de Volkswagen.

Récord número uno: el vehículo alcanza un coeficiente aerodinámico de 0,158, lo que supone un nuevo récord para los coches homologados para circular por carretera. Récord número dos: un consumo de 6,48 kWh/100 km durante lo que se denomina un "recorrido ideal", en el que la velocidad (en este caso, 68 km/h) se mantiene constante, no hay pendientes ascendentes y los consumos secundarios, como el sistema de aire acondicionado, están desactivados. Récord número tres: gracias a su aerodinámica y a la propulsión eléctrica de alta eficiencia del ID. Polo, el Mission Efficiency es también el coche eléctrico de serie más eficiente de su clase.
En una prueba de consumo, realizada a lo largo de una distancia de 1.278,36 km desde el Centro de Desarrollo alemán de Volkswagen, pasando por Poznań (Polonia) y Olmütz (República Checa), hasta Viena, el Mission Efficiency alcanzó un consumo real de 7,51 kWh/100 km, incluidas las pérdidas de carga. El recorrido se completó a una velocidad media de 67,72 km/h y la velocidad máxima fue de 138 km/h. La batería de 54,9 kWh solo se recargó una vez durante el trayecto. Al llegar a Viena, tenía una autonomía restante de 164,0 km.

En lugar de recurrir a tecnología especializada, el vehículo batió sus tres récords mundiales utilizando tecnología de producción asequible procedente del ID. Polo y del ID. Cross, basados en la plataforma MEB+ con tracción delantera. Desarrollado en Wolfsburgo, el Mission Efficiency es un símbolo de la experiencia en ingeniería alemana con claras ventajas para el cliente.

Dos de las características tomadas de la producción en serie son el motor eléctrico de 99 kW y la batería de alto voltaje.

Por otra parte, la revolucionaria baja resistencia al aire, conseguida gracias al coeficiente de resistencia aerodinámica Cd = 0,158 y a la reducida superficie frontal, es la característica aerodinámica principal del Mission Efficiency. Consiste en una forma de lágrima con flujo optimizado, una superficie frontal reducida, aletas de aire de refrigeración activas, ruedas traseras carenadas y una parte inferior de la carrocería totalmente carenada.
Las puertas del Mission Efficiency cuentan con ventanas sin marco, mientras que las manillas se han integrado en la carrocería exterior para optimizar el flujo de aire. El concepto global da sus frutos, especialmente a velocidades elevadas ya que a partir de los 80 km/h, el consumo es más de un 30% inferior al de la versión estándar del ID. Polo y a 140 km/h, el Mission Efficiency consume aproximadamente la misma energía que el ID. Polo a 100 km/h.
La forma de la carrocería está totalmente orientada a la funcionalidad y, por tanto, a las leyes de la aerodinámica. El resultado es un coche eficiente y de vanguardia en el que se refleja el ADN del legendario Volkswagen XL1. Presentado en 2013 y equipado con una propulsión híbrida enchufable, el XL1 era el coche de serie más eficiente del mundo en aquel momento.
Con 4.775 mm de longitud y 1.392 mm de altura, el coupé Mission Efficiency ofrece una configuración de 2+2 asientos y 481 litros de capacidad en el maletero. Los compartimentos de almacenamiento adicionales situados bajo los asientos traseros y en los laterales de la carrocería ofrecen espacio para los objetos de uso diario y el cable de recarga. Mientras que la parte delantera del habitáculo puede utilizarse sin restricciones, los dos asientos traseros están pensados para pasajeros de hasta aproximadamente 1,60 m de altura. El prototipo se diseñó de modo que, en teoría, pudiera ser utilizado por una familia joven de cuatro miembros. La carrocería combina componentes del ID. Polo con una estructura autoportante de aluminio y componentes fabricados con un polímero reforzado con fibra de carbono de alta resistencia y un compuesto de aramida.

En la parte delantera, el Mission Efficiency incorpora el eje delantero MacPherson y el freno hidráulico del ID. Polo. Por primera vez, se utiliza un freno electromecánico en la parte trasera. Esto reduce las pérdidas por fricción y ahorra en líneas y líquido de frenos, y permite una distribución variable de la fuerza de frenado. Esto no solo mejora aún más la recuperación, sino que también aumenta la estabilidad en las curvas. El nuevo freno ha sido desarrollado por Volkswagen en colaboración con la empresa tecnológica internacional AUMOVIO, que también suministra el sistema de frenos para el ID. Polo. El prototipo ha obtenido la homologación de la UE para su circulación por carretera y cumple los requisitos correspondientes en materia de seguridad y resistencia a los impactos.


La resistencia a la rodadura es otro factor decisivo para el éxito. El tipo de integración entre las llantas y los neumáticos también resulta interesante. Esto se debe a que las llantas son responsables de entre el 25 y el 30% de la resistencia aerodinámica. Por consiguiente, se ha dedicado un gran esfuerzo al desarrollo de nuevas soluciones. En el caso de las ruedas delanteras, por ejemplo, el paso de rueda se ha ajustado lo más posible al radio del neumático para reducir las turbulencias en el interior del paso de rueda. Además, se utilizan nuevos deflectores de llanta patentados en el interior de todas las ruedas. Estos evitan que el aire entre en las llantas y provoque turbulencias en ellas. En la parte exterior visible de las ruedas, el diseño plano y optimizado para el flujo de aire de los tapacubos contribuye a la excelente aerodinámica.
El neumático óptimo es otro factor clave para reducir el consumo de combustible y aumentar la autonomía del vehículo. En estrecha colaboración con Continental, Volkswagen ha desarrollado un neumático conceptual basado en la serie EcoContact 7, que, con una resistencia a la rodadura de 4,9 kilos por tonelada, se sitúa aproximadamente un 25% por debajo del umbral de la clase A, la mejor categoría de la etiqueta de neumáticos de la UE. Básicamente, se han optimizado el flanco y el compuesto de la banda de rodadura para minimizar las pérdidas de energía durante la rodadura.

También cuenta con un sistema fotovoltaico con una potencia de 370 W está integrado en el techo de cristal y en el portón del maletero, y suministra energía a los consumidores del sistema eléctrico de a bordo. Dependiendo de la estación del año, la región y las condiciones meteorológicas, puede aumentar la autonomía real hasta en 30 kilómetros al día. En el interior, los paneles ligeros, una caja Bluetooth portátil que sustituye al sistema de altavoces y el concepto "Bring your own device" reducen el peso Por ejemplo, un smartphone o una tableta sustituyen a la pantalla del sistema de infoentretenimiento.




















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