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Mercedes Benz GLA. Renovación que es lo que toca


El Mercedes Benz GLA se reinventa para 2026 y lo hace con una receta que deja bastante claro hacia dónde quiere ir la marca alemana.
El nuevo SUV compacto crece, gana espacio, estrena tecnología, apuesta con mucha fuerza por el coche eléctrico y mantiene ese toque premium que ha convertido al GLA en uno de los modelos más populares de Mercedes.


Pero hay una novedad importante ya que el nuevo GLA llega primero como coche eléctrico. Mercedes ha decidido cambiar el orden de las cosas. En lugar de lanzar primero las versiones de gasolina y diésel y después añadir una alternativa eléctrica, la tercera generación del GLA arranca con dos versiones eléctricas para España (en otros mercados hay otras versiones), como el GLA 250+ y el GLA 350 4MATIC. Las variantes híbridas llegarán posteriormente, durante 2027.


Y no estamos hablando simplemente de poner una batería en el GLA anterior. El modelo cambia de generación y utiliza la nueva plataforma MMA de Mercedes, una arquitectura pensada desde el principio para diferentes tipos de propulsión y que ya hemos visto en otros modelos recientes de la marca.


El resultado es un SUV compacto bastante más interesante de lo que puede parecer a primera vista. Tiene hasta 657 kilómetros de autonomía, carga a una potencia máxima de 320 kW, ofrece hasta 354 CV en su versión más potente y dispone de un maletero de 410 litros acompañado de un segundo compartimento delantero (frunk) de 107 litros.


Y es que a primera vista, Mercedes no ha querido hacer una revolución estética.
El nuevo GLA sigue siendo reconocible como un GLA, algo que agradecerán quienes piensan que algunos diseños modernos de la marca están empezando a ser demasiado llamativos. Sin embargo, bajo esa apariencia continuista hay bastantes cambios.


El nuevo GLA mide alrededor de 4,56 metros de longitud, tiene una batalla de 2,79 metros y es unos 20 milímetros más bajo que su antecesor. La distancia entre ejes crece nada menos que 61 milímetros, una cifra que provoca que haya más espacio en el habitáculo. También aumenta la anchura y las ruedas quedan más pegadas a las esquinas de la carrocería. El resultado es un coche con una postura más asentada sobre el asfalto.


Mercedes ha buscado que el GLA tenga una imagen más deportiva sin convertirlo en un SUV demasiado agresivo. La parte delantera es probablemente la zona que más llama la atención.


En las versiones eléctricas encontramos una parrilla cerrada de aspecto muy tecnológico, con elementos luminosos que dan protagonismo a la estrella de Mercedes. Los faros también incorporan el característico símbolo de la marca y el diseño general sigue la línea que estamos viendo en los nuevos modelos eléctricos del fabricante alemán.


Las llantas pueden llegar hasta las 20" y las formas de la carrocería son bastante limpias.
No hay demasiadas líneas innecesarias. Mercedes ha optado por superficies más suaves y unos pasos de rueda musculosos que ayudan a darle ese aspecto de SUV. Es, en definitiva, un GLA que parece más grande y más serio.


Uno de los principales defectos de los GLA anteriores era que, pese a tener una carrocería SUV, no siempre ofrecían una habitabilidad espectacular detrás. Mercedes ha trabajado precisamente en ese punto.


El aumento de la batalla permite disponer de 38 milímetros más de espacio para las piernas en las plazas traseras, mientras que la altura disponible para la cabeza también mejora. Esto puede parecer una cifra pequeña cuando la leemos en una ficha técnica, pero en el mundo real se nota. 


El nuevo GLA es, por tanto, algo más que un SUV compacto para llevar a dos personas delante. Ahora tiene más argumentos para viajar con cuatro adultos.


También ayuda el suelo prácticamente plano en la zona trasera de las versiones eléctricas, algo que facilita la vida al pasajero que ocupa la plaza central.


Y hay otro detalle interesante como el techo panorámico forma parte de la propuesta del nuevo modelo y contribuye a crear una sensación de mayor amplitud en el habitáculo.


El maletero también sale ganando, ya que e
l nuevo GLA eléctrico dispone de 410 litros de capacidad, que pueden aumentar hasta aproximadamente 1.400 litros con los asientos traseros abatidos. Además, cuenta con un segundo espacio de carga bajo el capó delantero de 107 litros.


Este último detalle es especialmente útil en un coche eléctrico, ya que en lugar de tener que ocupar parte del maletero trasero con los cables de carga, estos pueden guardarse delante. Incluso hay espacio para llevar pequeños objetos o equipaje adicional. Los asientos traseros tienen un sistema de plegado 40/20/40, que permite transportar objetos largos sin perder completamente las plazas traseras.


No es un SUV familiar gigantesco, pero sí parece bastante más aprovechable que el GLA que sustituye. Y aquí está una de las claves del nuevo modelo, ya que Mercedes no pretende que el GLA sea simplemente el SUV de acceso a la marca. Quiere que sea un coche realmente útil para el día a día.


Pero si el exterior evoluciona, el interior da un salto todavía mayor.

Mercedes apuesta de nuevo por una enorme cantidad de tecnología y por una pantalla panorámica que puede convertirse en el famoso MBUX Superscreen.

La configuración puede incluir una pantalla de 10,25" para el conductor, otra central de 14" y una tercera pantalla de 14" para el acompañante. Sí, tres pantallas. Y sí, sigue habiendo quien se preguntará si realmente hacen falta tantas.

Lo cierto es que Mercedes está siguiendo una tendencia muy clara en sus modelos nuevos, que es la de convertir el salpicadero en una especie de centro multimedia.

El sistema MBUX incorpora funciones de inteligencia artificial y asistentes de voz más avanzados. La idea es que el conductor pueda pedir determinadas cosas utilizando lenguaje natural, en lugar de tener que navegar por varios menús. También hay integración con servicios digitales y funciones de entretenimiento.

El problema, como en otros Mercedes modernos, es que cada vez quedan menos botones físicos. Para algunos conductores esto es moderno y elegante. Para otros, un botón siempre será más fácil de encontrar mientras se conduce. Es una cuestión de gustos.

La IA ya forma parte de nuestras vidas y Mercedes está llevando la inteligencia artificial a sus sistemas multimedia. Por supuesto, el nuevo GLA no es una excepción.

El asistente virtual MBUX se apoya en diferentes tecnologías de IA para ofrecer respuestas y mantener conversaciones más naturales. La integración de servicios como ChatGPT forma parte de esta nueva generación tecnológica, junto con funciones de navegación y entretenimiento cada vez más conectadas.

El objetivo es que el coche deje de ser simplemente un vehículo con navegador y pantalla y se convierta en una especie de asistente personal. Sobre el papel suena muy bien, pero habrá que comprobar con el coche en la mano hasta qué punto estas funciones resultan realmente útiles y no se convierten simplemente en otro catálogo de opciones que rara vez utilizamos.

La gama inicial del Mercedes Benz GLA en España estará formada por dos versiones eléctricas. 

Tenemos el GLA 250+ eléctrico, con una batería NMC de 85 kWh, 272 CV y tracción trasera. El 0 a 100 km/h baja hasta 7,3 segundos y la autonomía llega a unos impresionantes 657 kilómetros en determinadas configuraciones.

Esta versión probablemente sea una de las más interesantes de toda la gama. Porque combina una autonomía muy elevada con un único motor eléctrico y, por tanto, evita parte del peso y el consumo adicional de una configuración de dos motores.

El precio para España anunciado es de 54.750 euros.

Y después tenemos el modelo que pone la parte deportiva. El Mercedes Benz GLA 350 4MATIC eléctrico es el tope de gama inicial.

Tiene 354 CV, 515 Nm de par y dos motores eléctricos que proporcionan tracción a las cuatro ruedas. El resultado es un 0 a 100 km/h en solamente 5,4 segundos. La velocidad máxima está limitada a 210 km/h.

La batería también es de 85 kWh, aunque debido al mayor peso y a la tracción integral la autonomía máxima baja hasta unos 643 kilómetros.

También es la versión más interesante para quienes quieran utilizar el coche para remolcar. Puede llegar a soportar hasta 2.000 kilos de remolque con freno, frente a los 1.500 kilos de las versiones de un solo motor.

El precio anunciado para España es de 59.995 euros.

Pero Mercedes todavía guarda otra carta. Durante 2027 está prevista una nueva versión equipada con una batería NMC de 71 kWh.

Esta variante puede ser especialmente interesante porque se situará entre las actuales baterías de 58 y 85 kWh.

Y aquí puede estar el GLA más equilibrado de todos ya que la batería de 58 kWh permite reducir el precio, pero limita la autonomía. La de 85 kWh ofrece mucho alcance, aunque también encarece el coche y añade peso. Una batería intermedia podría ser el punto perfecto para quienes quieran un GLA eléctrico para utilizar todos los días y realizar viajes largos ocasionalmente.

Pero si hay un apartado donde el nuevo GLA saca pecho, es en la carga rápida. Las versiones GLA 250+ y GLA 350 4MATIC utilizan una arquitectura eléctrica de 800 voltios y pueden alcanzar hasta 320 kW de potencia de carga en corriente continua.

Traducido al lenguaje de la calle: parar a cargar deja de ser necesariamente una espera eterna.

Mercedes anuncia que estas versiones pueden pasar del 10 al 80% en aproximadamente 22 minutos cuando se utiliza una estación de carga suficientemente potente. Además, en determinadas condiciones, diez minutos de carga pueden añadir hasta 270 kilómetros de autonomía.

Pero eso sí, hay que hacer una aclaración. Que el coche pueda cargar a 320 kW no significa que vaya a hacerlo siempre.

Para aprovechar esa potencia necesitamos un cargador capaz de suministrarla y unas condiciones adecuadas de batería, temperatura y estado de carga. En la vida real, la potencia va variando durante el proceso.

Aun así, la tecnología de 800 voltios es una de las grandes ventajas del nuevo GLA.

En corriente alterna, el cargador de 11 kW es de serie y existe la posibilidad de disponer de 22 kW como opción. Hay además un detalle que conviene tener en cuenta, como el adaptador necesario para cargar en determinados puntos de 400 voltios que puede ser opcional. Para quien viaje mucho, es algo que conviene revisar al configurar el coche.

A pesar de que el GLA es un SUV compacto, Mercedes parece haber pensado bastante en quienes hacen kilómetros.

La mejora de la habitabilidad trasera, el mayor maletero, las buenas cifras de autonomía y, sobre todo, la velocidad de carga convierten al nuevo modelo en una propuesta más viajera. Y en este caso el GLA 250+ es especialmente interesante.

Con hasta 657 kilómetros, sobre el papel permite afrontar trayectos largos con mucha tranquilidad.

Eso sí, como siempre ocurre con los coches eléctricos, no hay que confundir consumos homologados con autonomía real. En autopista, especialmente a velocidades elevadas, el consumo será mayor y la autonomía disminuirá.

Pero aquí entra en juego la carga a 320 kW. Si encontramos un cargador ultrarrápido compatible, una parada relativamente corta puede devolver una cantidad importante de kilómetros. Y eso es probablemente más importante para viajar que tener una batería gigantesca.

Es un SUV sí, pero no hay que esperar un todoterreno puro.

El GLA está pensado principalmente para carretera, ciudad y caminos sencillos. Su carrocería elevada permite una posición de conducción cómoda y facilita el acceso al habitáculo, pero no estamos ante un Clase G en miniatura.

La versión 350 4MATIC sí dispone de una ventaja evidente cuando el firme se complica, como es la tracción integral.

Pero comprar un GLA 350 para hacer trialeras sería como comprar unos zapatos de lujo para jugar al fútbol. Puede hacerlo, pero no es para lo que ha sido diseñado.

El objetivo del GLA es ser un SUV cómodo, rápido, tecnológico y fácil de utilizar todos los días.

Si hablamos de motores de gasolina, Mercedes ha dado un giro importante.

En el lanzamiento, el protagonismo absoluto corresponde a las versiones eléctricas. Las variantes híbridas no llegarán hasta principios de 2027.

Esto significa que quien quiera comprar el nuevo GLA y no esté preparado para dar el salto al eléctrico tendrá que esperar. Mercedes quiere que el GLA sea uno de los modelos que aceleren la transición de la marca hacia la electrificación.

Las futuras versiones híbridas utilizarán una mecánica de gasolina con tecnología de hibridación ligera de 48 voltios. Su llegada está prevista para 2027.

Por tanto, el GLA 2026 nace siendo un coche eléctrico, aunque la familia mecánica será más amplia con el paso de los meses.

Para quienes no tienen garaje, no pueden instalar un cargador o realizan muchos viajes largos por zonas con una infraestructura de recarga limitada, el futuro GLA híbrido puede tener bastante sentido.

Para quienes tienen posibilidad de cargar en casa, hacen muchos kilómetros urbanos y quieren reducir el gasto de combustible, el eléctrico resulta mucho más atractivo.

La decisión dependerá, como casi siempre, del tipo de uso. No hay que comprar un eléctrico simplemente porque sea nuevo. Hay que comprarlo porque encaja con nuestra vida.

Básicamente, el nuevo GLA es más grande por dentro, tiene un maletero más aprovechable, ofrece mucha más tecnología y dispone de una plataforma eléctrica de última generación.

Además, tiene hasta 657 kilómetros de autonomía, 320 kW de potencia de carga, 354 CV, 5,4 segundos de 0 a 100 km/h y hasta 1.400 litros de espacio de carga.

Y todo ello sin abandonar la imagen premium que busca el comprador de un Mercedes.

Será interesante comprobar cuánto consume realmente en carretera, cómo funciona el nuevo sistema multimedia y si la conducción mantiene ese equilibrio entre comodidad y comportamiento dinámico que ha caracterizado al GLA.

Pero hay algo que sí está claro. El Mercedes Benz GLA ya no es simplemente una evolución del GLA anterior. Es el comienzo de una nueva etapa.

La marca alemana ha decidido que su SUV más cercano al gran público sea también uno de sus escaparates tecnológicos. Y eso convierte al nuevo GLA en uno de los lanzamientos más importantes de Mercedes para 2026.

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